Por fin la muralla. Impresionante. Hemos estado en Simatai, un lugar muy poco frecuentado a unos ciento setenta km. de Beijing, donde se puede visitar la muralla con tranquilidad, pues hay pocos turistas, ya que la mayoría van a otros dos lugares que, por lo que nos han dicho, están absolutamente llenos.
Hemos alquilado un taxi para todo el día, que nos ha comportado una clase de educación vial alucinante, ya explicada en La revolución total.
Hemos alquilado un taxi para todo el día, que nos ha comportado una clase de educación vial alucinante, ya explicada en La revolución total.
La subida desde abajo hasta la muralla la hemos hecho en dos fases. Primero, un telesilla del año de maricastaña, nos ha llevado hasta la mitad de la montaña, y , después, una ascensión de más de media hora con cuestas empinadas ha desembocado en la Gran Muralla. Es impresionante ver desde arriba como zigzaguea por todas las cumbres hasta perderse en el infinito.

Hemos caminado por la Gran Muralla unos tres kilómetros, aproximadamente seis o siete torres, con cuestas y bajadas importantes. Íbamos descansando en las torres, que nos proporcionaban una sombra acogedora que aplacaba el sol radiante y furioso que nos quemaba. A pesar de la calor, podemos estar contentos; ha hecho un día espléndido, con muy buena visibilidad.

En una de las torres hemos improvisado un picnic de sandwiches, galletas Oreo y Ritz que, junto con el agua fresca que habíamos comprado nos han dado fuerzas para continuar un rato.

La vuelta al hotel, con el aire acondicionado del coche al máximo, ha sido un paseo agradable hasta que, como siempre, al entrar en Beijing, la circulación se ha convertido en lenta y exasperante.
Vamos a preparar las maletas porque mañana a las 5.30 nos viene a buscar un taxi para ir al aeropuerto.
Adios Beijing, hasta los Olympic Games- ONE WORLD, ONE DREAM
Hemos caminado por la Gran Muralla unos tres kilómetros, aproximadamente seis o siete torres, con cuestas y bajadas importantes. Íbamos descansando en las torres, que nos proporcionaban una sombra acogedora que aplacaba el sol radiante y furioso que nos quemaba. A pesar de la calor, podemos estar contentos; ha hecho un día espléndido, con muy buena visibilidad.
En una de las torres hemos improvisado un picnic de sandwiches, galletas Oreo y Ritz que, junto con el agua fresca que habíamos comprado nos han dado fuerzas para continuar un rato.
La vuelta al hotel, con el aire acondicionado del coche al máximo, ha sido un paseo agradable hasta que, como siempre, al entrar en Beijing, la circulación se ha convertido en lenta y exasperante.
Vamos a preparar las maletas porque mañana a las 5.30 nos viene a buscar un taxi para ir al aeropuerto.
Adios Beijing, hasta los Olympic Games- ONE WORLD, ONE DREAM

2 comentarios:
¡Hola Toni, Edgar y Paula!
Leyendo vuestra "bitácora" no hemos podido remediar sentir otra cosa que envidia! :) Aunque, de todos modos, nosotros no nos podemos quejar: vamos a por nuestro segundo mes sabático en el lugar de nuestros sueños(http://www.frigiliana.es/).
La hermana de Fran (Elia) nos dejó el dia 9 de Agosto. A ella también le gustaba mucho conocer otros paises (se recorrió toda sudamérica). Tal y como decía Elia: cumple tus sueños antes de que sea demasiado tarde.
Ella lo hizo.
¡Buena suerte y buen viaje!
Un besazo a los tres.
Mayte y Fran.
CARPE DIEM.
muy buena idea la de desplazarse
a 170 Km al Norte de Beijing !!!!!
para contemplar la gran muralla
No hablais para nada del proceso
historico del porque de su cons-
trucción ??????
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