Hoy hemos visitado la zona de Ueno, un gran parque en el que hay una zona universitaria, el zoo y varios museos, entre los que destaca el descomunal Museo Nacional de Tokyo. Dicen que es el museo de cultura japonesa más completo del mundo.
Después hemos paseado por un barrio aledaño, que es uno de los pocos barrios que han sobrevivido de manera original a los diferentes incendios y terremotos que han asolado Tokyo en los últimos siglos. Hemos comido en un bar de la zona donde a Edgar le ha cogido unos de sus ataques de risa.
Por la tarde hemos dado un paseo en una especie de patín a pedales en un lago precioso que hay en medio de Ueno y después, al volver al hotel, hemos dado una vuelta entera a Tokyo en metro, observando las distintas zonas por las que íbamos pasando, pues esta línea que circunvala Tokyo es como un ferrocarril en medio de la ciudad, no va
Tokyo nos está pareciendo la ciudad más civilizada del mundo. Aquí todo es educación, amabilidad (demasiada y todo), limpieza, ... Hoy hemos asistido a un espectáculo que ha terminado por confirmar todos esos términos. Cuando nos dirigíamos al Museo Nacional había una reunión de homeless en la plaza que hay al lado. Una asociación caritativa había organizado algún tipo de acto. Los homeless hacían cola ordenadamente, uno a uno, cogían su trozo de cartón y se sentaban uno junto a otro, sin malas caras, sin insultos, sin el más mínimo grito,...; una buena parte de ellos leían el periódico o algún cómic y esperaban a que todos estuvieran sentados y listos. El que quería fumar, para no molestar a sus compañeros, se levantaba e iba a fumar unos metros más allá. Y cuando terminaba el cigarrillo, lo apagaba en el suelo y se lo guardaba o lo tiraba a la papelera más cercana. Más tarde, cuando salimos del museo, les estaban dando a cada uno una bolsa con comida, y continuaban guardando una fila perfecta, casi militar, y ninguno de ellos avanzaba más de la cuenta, ni se colaba, ni gritaba, ni,,,, ni......... Una vez recogían su bolsa se sentaban por los alrededores y se ponían a comer silenciosamente. Más tarde, de vuelta al metro, estaban estirados en varias zonas del parque, y puedo asegurar que no había ni un papel, ni un vaso, ni una bolsa en el suelo. Una buena parte de nuestros conciudadanos debería pasar una semanita en este parque de Tokyo para aprender buenos modales y buena educación.
Una innovación que nos ha sorprendido mucho es la de los inodoros. Estamos alucinados. El famoso y archiconocido chorrito de agua nos ha parecido tan magistral que en la casa nueva pondremos este tipo de inodoro. Es estupendo. No daré detalles porque todos sabemos cómo funciona el invento pero os invito a probarlo. Ya hemos visto por Internet que Roca tiene varios modelos.

2 comentarios:
lo del inodoro con el " chorrito"
nos parece genial, a pesar de que
actualmente con el "bidet" se solu-
ciona perfectamente esta "limpieza
de bajos"
El comportamiento de los homeless
se tendría que exponer al alcalde
de Barcelona y demas ciudades de la
catalunya " emprenyada"
( kiko ya ha regresado de Leon con
Olinda y parece ser que lo han pasa
do muy bien entre los "Indios" hispa-
nicos.Esta semana Kiko y Ona se
iran a pasar unos días a Alcanar
ok
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