Cada vez que veo un taxi en Nueva York me acuerdo de Taxi Driver y de Robert de Niro recorriendo la asfixiante noche de las malas calles de la ciudad. Robert de Niro y Woody Allen son dos de los ciudadanos más conocidos de Nueva York. Hoy, caminando por la ribera de Brooklyn, me he acordado de Manhattan, la película de Woody Allen en blanco y negro, en la que hay una memorable escena en la que Woody Allen, el neurótico guionista, y Diane Keaton, enamorados, están sentados en un banco frente al puente de Brooklyn, mirando anochecer.
Hemos atravesado el puente de Brooklyn caminando y hemos paseado por la ribera Oeste y luego por la parte Norte de Brooklyn. Lloviznaba en blanco y negro.
Por la tarde nos hemos acercado a Chinatown a comprar una maleta (lo de Federer ha sido desestimado por amplia mayoría) para no sobrepasar el máximo peso por unidad de equipaje.
Mañana esto se acaba. Volamos primero a Zurich, y luego a Barcelona, a casita.
Hasta pronto.

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